Callejon Informativo (6 de julio)

Callejón Informativo
Por: José Alam Chávez Jacobo

–    Dicen que ahora va en serio alianza opositora en EDOMEX, pero habría que revisar qué tipo de oposición hay en el estado
–    Urge una revisión de las estructuras y mecanismos de dirección para tener efectividad
–    La oposición presenta fisuras y liderazgos alineados a otras direcciones
–    Tendrían que definir un candidato externo fuerte
–    La izquierda piensa en Alejandro Martí para el estado
–    Extorsiones telefónicas son reales, ayer me tocó ser parte de ellas. ¡Cuidado!

Las dirigencias locales de PAN, PRD, PT y Convergencia están obligadas a iniciar un trabajo intenso en las estructuras internas locales, pues aunque parece inevitable una alianza para enfrentar al PRI el próximo año, es obvio que dichos institutos políticos no pasan por sus mejores tiempos en el Estado de México.
Por un lado; los números obtenidos el domingo pasado por los partidos de izquierda y de derecha, realmente prendieron los focos de alerta en la estructura priísta mexiquense, no por nada el dirigente estatal, Ricardo Aguilar Castillo, de inmediato respondió llamando “aleccionadores” los resultados de su partido, pero en la práctica habría que revisar el real ánimo de los liderazgos mexiquenses de la oposición.
Y es que las estructuras locales se encuentran a todas luces desgatadas, sin dirección clara, sobre todo en el PAN, PRD y Convergencia, donde se evidencian rupturas importantes y mecanismos poco claros en cuanto al manejo de los Comités Estatales y Municipales, lo que de alguna forma sería una desventaja notable en lo que en el contexto de los líderes nacionales se anota como una ventaja al ir juntos en 2011.
Acción Nacional como segunda fuerza en el estado presenta un cuadro de desunión en diversos municipios, mientras que en otros que se consideran claves como la propia capital, se mantienen comités municipales con dirigentes sin liderazgo real entre las bases del partido y por si fuera poco, no se les observa un trabajo enfocado a reposicionarse en la sociedad.
Al PAN no se le observa una dirigencia estatal con la suficiente capacidad de erigirse como una oposición enfundada en la fuerza que le debieran dar sus votos conseguidos en el último proceso electoral, pero además de ello es obvio que el Comité Estatal no tiene la fuerza para tomar decisiones torales pues estas descansan en la fuerza de un Senador como Ulises Ramírez Núñez y otros grupos menores internos.
En el PRD mexiquense son conocidos los personajes llamados liderazgos regionales o jefes de “tribus” cuya capacidad de negociación con el oficialismo es conocida en los diversos círculos del poder, como el propio Higinio Martínez Miranda, quien domina la región de Texcoco, la corriente de “Nueva Izquierda” o los “Movidig” del oriente que entregaron sus bastiones en julio del año pasado.
Convergencia se mantiene en una lucha constante interna entre gente afín a un Andrés Manuel López Obrador prácticamente sin partido y rumbo claro, contra sectores alineados al oficialismo como los legisladores locales Horacio Jiménez y Juan Ignacio Samperio o ex perredistas sin demasiado prestigio como Emilio Ulloa Pérez.
En el partido naranja las decisiones no las toma Juan Abad de Jesús, un ex panista, metido en Convergencia, quien es desconocido por sus propios diputados locales, donde se pelean por posiciones menores y a cada momento se acusan de manejos poco claros en cuanto al ejercicio de los recursos.
El PT se salva, con una dirigencia estatal a cargo de Sergio Velarde González, que ha sabido mantenerse al margen de luchas de grupos y sin demasiada exposición a los sectores mediáticos para meterse de lleno al trabajo interno de su partido.
Los del Partido del Trabajo tendrán que fortalecer las estructuras internas en los municipios que tradicionalmente les han dado los votos que les dan fuerza en el estado, para que, de concretarse una alianza opositora, tengan claro el capital que estarían aportando.
Es cierto que la Alianza conformada por PAN, PRD, PT y Convergencia terminó con una inercia y ocho décadas de priísmo, pero los personajes de los cuatro partidos se respetaron los acuerdos y contaban con un candidato fuerte como Gabino Cué, caso similar en Sinaloa y Puebla, donde no fueron tan evidentes los dobles bandazos.
En el Estado de México ninguno de los partidos en cuestión tiene en este momento un personaje con suficiente arraigo estatal, si acaso cuentan con liderazgos regionales, que difícilmente podrían unir los intereses de todos los involucrados, por eso tendrán que recurrir a un personaje externo.
Los dirigentes nacionales tendrán que empezar un trabajo intenso en esta entidad para que en primer lugar se empaten los intereses de cada uno de los liderazgos, iniciando por los municipios y haciendo a un lado desde ahora a quienes naturalmente podrían jugar doble banda para favorecer al partido de mayoría.
En los sectores de izquierda se menciona insistentemente el nombre del empresario Alejandro Martí como una propuesta para abanderar la campaña del próximo año, pero también defiende cada instituto a sus propias cartas como Ulises Ramírez Núñez en el PAN u Horacio Duarte en el PRD.
También se habla de Alejandro Encinas que tendría que explicar primero su residencia en el DF, así como de Josefina Vázquez Mota, quien ha descartado esta posibilidad pues le interesa la presidencial del 2012, aunque podría estar fuera de esta jugada tomando en cuenta los mismos resultados del domingo pasado, pero esa es otra historia,
Prácticamente PAN, PRD y Convergencia tienen una tarea complicada, pues el verdadero antídoto para concretar una propuesta similar a las de las tres entidades que arrebataron al PRI está en sus propias estructuras, no se trata de encontrar al mejor hombre para el 2011, sino más bien evitar que continúen las inercias que los mantienen en una posición de desgaste y entender que en realidad tienen la posibilidad de meter en aprietos al PRI de Enrique Peña.

Atajos

Por el centro: Ayer me quedo claro que las extorsiones telefónicas son un mal generalizado en todo el país, pues una voz entrenada llamó a la casa de mis padres para exigirles una suma de 200 mil pesos a cambio de “liberarme” pues me mantenían secuestrado en una casa de Zinacantepec. Obviamente la desesperación de ellos, al igual que seguramente ocurre en diversos domicilios de familias mexiquenses a las cuales han intentado sorprender, creció a tal grado que de inmediato me llamaron a mi celular, el cual no respondí pues estaba atendiendo otra llamada. Veinte minutos después marque para atender el llamado y sólo encontré llanto en ellos, me explicaron qué sucedió, me trasladé hacia allá para que vieran que yo estaba bien, sin ningún problema, para luego presentar una denuncia de hechos en la Procuraduría General de Justicia mexiquense, donde nos comentaron que se trata de un acto frecuente en estos días. Obviamente el número marcado registrado en el identificador de llamas es “privado”. Dios ampare a quienes sí padecen secuestros exprees o a quienes sí logran extorsionar estos delincuentes.

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