
Callejón Informativo
Por: José Alam Chávez Jacobo
- Indignación generalizada por crimen de Carlos Manzo en Uruapan
- Es un acontecimiento que tuvo repercusión nacional
- Será importante estar atentos a este asunto
- Es algo que impactó sobremanera en las familias
- Propuso Alejandro Castro creación de un fideicomiso con participación ciudadana para fortalecer la seguridad
- Satisfecho Ricardo Moreno por resultado de Festival del Alfeñique y actividades por Día de Muertos
Lo ocurrido en Uruapan, Michoacán, donde fue asesinado el presidente Municipal en funciones, Carlos Manzo, no es un un hecho menor, ninguno lo es, pero este en particular generó una gran indignación en el país, con repercusiones fuera de México, por lo cual será importante ver qué manejo le da el Gobierno federal, pues la narrativa habitual no será suficiente para evitar sobresaltos en lo social.
En diversas regiones del país se dan frecuentes actos de violencia, algunos ligados al crimen organizado, incluso con repercusión en personajes de la vida pública, tampoco resultan inéditos en Michoacán, una entidad que esta marcada por lamentables acontecimientos.
Manzo fue legislador federal de mayoría, por morena, en la pasada LXV Legislatura; pero en los comicios del 2024 ganó la elección de miembros de ayuntamientos como candidato independiente a la Presidencia Municipal de Uruapan, Michoacán, una demarcación importante en el contexto estatal.
Uno de los principales compromisos con la población fue devolverle la seguridad al municipio, esto aun sin el respaldo del Ejecutivo, encabezado por el morenista, Alfredo Ramírez Bedolla, con quien no tenía una muy buena relación política.
Manzo había mostrado determinación para sacar adelante su administración, levantando la voz ante la ineficacia de la política de seguridad en Michoacán, esto provocó enemistades con sectores fácticos y el partido en el gobierno. En algún momento responsabilizó al Ejecutivo estatal de lo que pudiera ocurrirle, de ahí que haya mayor indignación social.
El crimen se dio justo en las celebraciones de Día de Muertos que en Michoacán significan una gran tradición para las familias. La noticia generó un gran impacto, en un escenario complicado en el país, misma que se advierte polarizado, entre quienes defienden la estrategia y, aquellos que exigen un cambio drástico, para enfrentar con mayor determinación a la delincuencia organizada,
Esto último se empata con el discurso exterior, sobre todo de Estados Unidos de Norteamérica, donde el mandatario nacional, Donald Trump, ha hecho señalamientos que no gustan en el Gobierno, ni en el partido que lo representa.
Las primeras respuestas de Omar García Harfuch, el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana del país, señalaron que Manzo tenía protección federal. Esto quizá alarma en mayor medida a la población, pues si alguien con esta condición no pudo salvar su vida, qué escenario enfrenta quienes no cuentan con escotas, ni autos blindados.
En Morelia, la capital de Michoacán, se vivieron manifestaciones que le dieron la vuelta al mundo, porque la gente logró ingresar a Palacio de Gobierno, y mas tarde, uniformados estatales incurrieron en excesiva violencia para tomar el control del recinto.
Estas imágenes han sido cuestionadas en las redes sociales y diversos medios informativos, aunque en términos políticos es evidente que el gobierno en turno, no podía permitir que los inconformes tomen Palacio de Gobierno, pues de por sí se percibe a la administración rebasada.
La clase política administrará el asunto; la Cuarta Transformación para evitar que el crimen dañe al movimiento, mientras que la oposición buscará ver que la seguridad es ya un problema estructural del Gobierno. Esto es de alguna manera natural, lo que será importante analizar en los siguientes días, es cuál de las dos narrativas tiene mayor impacto en la sociedad.
Atajos
Por el centro: El diputado local del PRI, Alejandro Castro, propuso en días pasados una iniciativa para fortalecer la seguridad en el Estado de México.
Esta iniciativa plantea la creación de un fideicomiso con participación ciudadana para fortalecer la seguridad; cambios importantes en la Ley de Seguridad Pública, con modificaciones y derogaciones clave para que funcione mejor.
Castro afirmó que es momento de pasar de un modelo centralizado a uno de corresponsabilidad ciudadana, donde todos participen en proteger al estado de México.
Expresó que en la actualidad el impuesto sobre nómina entra a la bolsa general de ingresos del Estado de México y se gasta en todo el presupuesto: salud, educación, obra, nómina gubernamental, seguridad, pero no tiene candado y eso significa que las empresas pagan, pero no hay garantía de que ese dinero regrese en seguridad para las propias comunidades donde operan.
Con esta iniciativa se pretende poner por ley que el tres por ciento de lo que ya se recauda por ese impuesto, que son alrededor de 18 mil millones de pesos al año, se vaya directo a un fideicomiso ciudadano de seguridad.
Eso asegura alrededor de 555 millones de pesos anuales exclusivamente para patrullas, equipamiento, capacitación y prevención, con supervisión y voto de ciudadanos, no sólo del gobierno.

Por la izquierda: El presidente Municipal de Toluca, Ricardo Moreno Bastida, se mostró satisfecho con los resultados de las actividades que se llevaron a cabo en el marco de la Feria del Alfeñique y Día de Muertos, con una gran asistencia de familias mexiquenses.
Además de ello, Ricardo Moreno celebró la reunión que se llevó a cabo con representantes de empresas como Lesaffre México, Canadian Pacific Kansas City, Grupo Modelo, Autodesk, AXA Seguros, la Alianza Francesa y Grupo Estrategia Política.
En este encuentro, el presidente Municipal compartió los avances de su administración y reafirmó que Toluca es tierra fértil para invertir y crecer, donde la innovación y la confianza empresarial impulsan el desarrollo económico.
