
Callejón Informativo
Por: José Alam Chávez Jacobo
- La aduana del 2026: Resultados o retiro, para alcaldes mexiquenses
- 2026, el año de la verdad y lucha por supervivencia política
- Se agota el pretexto de la curva de aprendizaje
- Mucho entusiasmo en 4T por entrega de último tramo de Tren Interurbano, pero..
- Presidentes del Valle de Toluca, reaccionan a inauguración de la obra
El calendario político hacia el 2027 no marca días ni horas, sino tiempos estratégicos. Aunque el proceso parece un puerto lejano, para los alcaldes de los 125 municipios del Estado de México, el 2026 es, en realidad, el año de la verdad; ese momento donde se agotan los pretextos de la «curva de aprendizaje» y comienza la lucha por la supervivencia política.
La geografía del Edomex es caprichosa y no perdona. Hoy el escenario es de claroscuros: por un lado, están los ediles con posibilidad legal de buscar la reelección, pero que cargan con el estigma de ver cómo sus propios correligionarios —en municipios vecinos o incluso en sus mismos bastiones— fueron rechazados en las urnas.
Existen demarcaciones donde el exceso de confianza, la deficiente operación de unidad y los resultados inconclusos fueron determinantes para que personajes bien identificados no lograran pasar la aduana electoral, afectando directamente a sus fuerzas partidistas.
Por otro lado, figuran aquellos alcaldes y alcaldesas que, por ley, ya no pueden repetir al cursar su segunda administración consecutiva. Como actores políticos, difícilmente piensan en el retiro; por el contrario, apostarán por ubicarse en las candidaturas al Congreso local, federal o incluso en un espacio en el gabinete.
Sin embargo, en este punto es imperativo recordar que nadie hereda lo que no construye. Aquellos que asuman que la «marca» del partido basta para saltar al siguiente puesto, no han comprendido que el electorado mexiquense se ha vuelto experto en el voto de castigo, especialmente en el caso de Morena y sus aliados.
Cabe recordar que el partido oficial no pudo retener diversos ayuntamientos en 2021 tras el triunfo de 2018; en esos casos, el emblema guinda no fue suficiente para rescatar a personajes que carecían de proyección pública y, sobre todo, de resultados en la calle.
¿Qué deben hacer los aspirantes? Este 2026 no es para el lucimiento en espectaculares de avenidas concurridas, sino para la proyección con hechos. Publicitar resultados que no concuerdan con la realidad es una mala elección; para la ciudadanía representa una burla, pues no se observan dichas acciones en sus comunidades.
La gente ya no busca la foto del alcalde entregando una despensa; exige ver resuelta la inseguridad en su colonia, el bache frente a su casa y eficiencia en los servicios básicos.
Las autoridades municipales deben entender que su mejor campaña es una gestión que no genere «ruido» negativo. Aquellos que logren conectar con las causas reales —movilidad, agua, infraestructura y seguridad— serán los que tengan acceso al éxito en las urnas.
A lo anterior se debe sumar un posicionamiento público sólido. No se puede perder de vista que morena mantiene el método de encuestas, procedimiento que también prometen seguir los partidos de oposición.
Las dirigencias han sido claras: optarán por perfiles con alto nivel de conocimiento, bajos negativos y, fundamentalmente, trabajo territorial.
Quienes se encierren en los palacios municipales a esperar que la inercia partidista los salve, podrían estar escribiendo su retiro prematuro. En el Estado de México, quienes toman decisiones han dicho que la política es de territorio, no de escritorio, de ahí que quienes busquen estar en la boleta del 2027, tienen doce meses para demostrar que son necesarios. En el ajedrez mexiquense, quien no de resultados este año, simplemente no llegará al siguiente.
Estemos atentos.
Atajos
Por la izquierda: Mucho entusiasmo en la clase política en el poder por la entrega del tramo pendiente del Tren Interurbano Zinacatepec, Ciudad de México, aunque tuvo que sortear diversos obstáculos, el mas importante, que no fuera cancelado, en lo que tuvieron que ver el ex gobernador Alfredo del Mazo Maza y el ex presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador. Lo anterior en virtud de que se trata de un proyecto planteado por Enrique Peña Nieto, al que se estigmatizo con la narrativa de la corrupción y los sobreprecios.
El proyecto del Tren Interurbano México-Toluca nació en el sexenio de Enrique Peña con la promesa de inaugurarse en 2017 y un presupuesto estimado de 38 mil millones de pesos. Sin embargo, lo que se entregó hoy es una obra que cuadruplicó su costo original y acumuló una década de retrasos.
Para concretarse se tuvieron que solucionar conflictos sociales, para poder liberar los derechos de vía en zonas como San Jerónimo Acazulco; otro tema fue resolver la complejidad de cruzar la Sierra de las Cruces y el accidentado terreno de Santa Fe a Observatorio.
Tras el cambio de gobierno en 2018, la obra quedó en un impasse financiero y operativo, porque la 4T calificó la obra -en campaña- como un «elefante blanco”.
Del Mazo y López Obrador acordaron que no se cancelara y que por el contrario, se diera para adelante; más adelante, la administración de Delfina Gómez, en coordinación con el Gobierno Federal a cargo de Claudia Sheinbaum Pardo lograron destrabar los últimos nudos críticos. Hoy, el tren deja de ser un recordatorio de la ineficiencia de la «vieja política» para convertirse en el mayor activo de movilidad en el Estado de México y de la 4T. Así es la política, frente a la realidad.
En las últimas horas, los gobiernos federal y estatal han posicionado en medios la narrativa de que esta obra es un “hito histórico” para la movilidad, asumiendo además más que se hace justicia para la gente que facilitará sus traslados en diversos municipios del estado de México y la zona poniente del Valle de México.

Por la izquierda2: El presidente Municipal de Toluca, Ricardo Moreno Bastida, calificó la conclusión del Tren Interurbano «El Insurgente» como un acto de justicia social que transformará la conectividad de la capital mexiquense. Al acompañar a la presidenta Claudia Sheinbaum y a la gobernadora Delfina Gómez en la inauguración del último tramo, el edil resaltó tres beneficios clave:
Economía y tiempo: El ahorro directo en los traslados diarios de estudiantes y trabajadores hacia la Ciudad de México.
Sustentabilidad: La reducción de emisiones contaminantes gracias a un sistema de transporte eléctrico y eficiente.
Desarrollo regional: La consolidación de Toluca como eje de modernización, lo que facilitará el crecimiento económico y elevará la calidad de vida en el municipio.
Manuel Vilchis Viveros, presidente Municipal de Zinacantepec, afirmó que esta obra representa un gran avance en movilidad, desarrollo y calidad de vida para miles de familias, acercando oportunidades y fortaleciendo la integración de nuestra región con el Valle de México.
Miguel Ramírez Ponce, presidente Municipal de Lerma, expresó que se trata de “un gran paso para la movilidad y el desarrollo de nuestra región, que celebramos en equipo junto a mis compañera y compañeros Presidentes Municipales de Ocoyoacac, Zinacantepec y Toluca”.
Refrendó su compromiso de seguir trabajando en unidad para acercar oportunidades, mejorar la calidad de vida de las familias y construir un mejor futuro para todo el Valle de Toluca.
