
Callejón Informativo
Por: José Alam Chávez Jacobo
- El Pragmatismo en el «Nuevo» Poder Judicial
- Integra Macedo a secretario Técnico del gabinete de Alfredo del Mazo
- Y a ex colaborador de Secretaría de Obras
- Llegará pronto esta Presidencia a los primeros seis meses y les restarán año y medio
- Alejandra del Moral y Sheinbaum en primera Reunión Nacional de Promoción de Inversiones
- Renuncia Oscar García al PAN Edoméx
- Confirma Paco Vázquez. Se quiere separar la judicial, de la elección intermedia
Mucho se ha dicho que el sistema judicial en el Estado de México entró en una nueva etapa; una «nueva era» que, según la narrativa de la 4T, vendría a limpiar la casa y a sacar a los grupos de siempre. Pero la mejor opinión la tienen los mexiquenses; veamos los últimos movimientos.
Héctor Macedo García, presidente del Tribunal Superior del Poder Judicial del estado de México, realizó nombramientos clave en el Órgano de Administración Judicial, reciclando gente que laboró en el gobierno de Alfredo del Mazo Maza y en pasadas gestiones de este poder.
Lo hace justo ahora que el diseño institucional cambió con una reforma constitucional empujada por la 4T que extinguió el Consejo de la Judicatura para dar paso al Tribunal de Disciplina Judicial, así como al Órgano de Administración Judicial, lo que se esperaba era una oxigenación de perfiles.
Entre los nombramientos destaca Eriko Flores Pérez, ahora secretario técnico. No hay que hurgar mucho para recordar que fue el brazo derecho de Del Mazo en la Secretaría Técnica del Gabinete.
Bajo el mando de Flores Pérez, esta oficina no solo coordinaba la agenda; era la encargada de supervisar el cumplimiento de las metas de cada secretaría, medir el desempeño de los funcionarios y articular las políticas transversales de todo el gobierno estatal.
Era, en esencia, el filtro por donde pasaban las decisiones estratégicas antes de llegar al escritorio del gobernador.
Además, desde esa posición se operaba el Consejo Estatal de la Agenda 2030, lo que le permitía a Flores tener injerencia en la planeación de programas de infraestructura y desarrollo social de largo alcance.
No es un perfil puramente técnico; es un cuadro de alta confianza política que dominaba los hilos de la administración pública y que hoy, en un movimiento que despierta suspicacias, traslada ese mismo modelo de control y vigilancia al corazón del Poder Judicial.
En la Dirección de Obra Pública la historia es la misma: Julio Javier Guido Aguilar también viene de la estructura de Del Mazo, específicamente de la Secretaría de Obra. Parece que en el «nuevo» Poder Judicial existe una extraña atracción por lo que la 4T tanto criticó en campaña: el reciclaje de cuadros técnicos de la administración pasada para manejar las licitaciones y la infraestructura actual.
Y para rematar, en la Secretaría de Acuerdos dejaron a Carlos Eduardo Romero Castro, un hombre que ha ocupado diversas oficinas dentro del tribunal, siempre a la sombra de los presidentes en turno como Sergio Javier Medina Peñaloza y Ricardo Sodi Cuellar. Un claro ejemplo de que la memoria institucional se queda en las mismas manos de siempre.
¿Cuál es el mensaje de Héctor Macedo?
Sencillo: la «transformación» judicial sigue incompleta. Ya transcurrieron seis meses de gestión y le quedaría apenas año y medio como presidente del Tribunal (2025-2027). Mientras el discurso político habla de renovación y de justicia para el pueblo, en las oficinas las decisiones dicen más que mil palabras.
El Órgano de Administración es el motor que mueve al Tribunal; no dicta sentencias, pero dicta el gasto: maneja el presupuesto, las licitaciones y la nómina.
Es cierto que legalmente este órgano cuenta con su propio presidente, el magistrado Fernando Díaz Juárez, quien funge como el ejecutor directo y responsable de la operación diaria. Sin embargo, en la arquitectura del nuevo sistema judicial, la facultad de proponer y validar a estos cuadros estratégicos recae en Héctor Macedo.
Es la presidencia del Tribunal la que marca la línea y decide integrar a estos perfiles delmazistas para asegurar el control administrativo, dejando a Díaz Juárez la tarea de supervisar una maquinaria operada por rostros del pasado.
Si la idea de la 4T era oxigenar el sistema, esto queda sujeto al análisis de quienes aseguran que se está logrando y de aquellas voces críticas que lo niegan.
El propio Macedo dijo hace unos días que reconoce la crítica porque ayuda al nuevo sistema judicial. Habrá que ver si, además de reconocerla, está dispuesto a escucharla.
Atajos
Por la izquierda: En la política mexiquense, las señales suelen ser más elocuentes que los discursos. La presencia de Alejandra Del Moral Vela, titular de la Agencia Mexicana de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AMEXCID) junto a la presidenta de la República, Claudia Sheinbaum Pardo, en la primera Reunión Nacional de Promoción de Inversiones, confirma su nueva ruta institucional que esta aprovechando al máximo para posicionarse en el entorno presidencial, como un activo importante.
Del Moral da muestras de que ha completado su proceso de transición hacia el ecosistema de la llamada Cuarta Transformación.
Y es que avanza en lo institucional, en Relaciones Exteriores, en Presidencia de la República y en lo político, mandando señales cuando considera prudente. Recordemos el acercamiento que tuvo en semanas anteriores con el senador Higinio Martínez Miranda, mismo que no fue un encuentro fortuito. El líder del Grupo Texcoco, conocedor de las estructuras territoriales del Estado de México, identificó en Del Moral un activo con información estratégica sobre la geografía electoral de la entidad.
Posteriormente, la validación llegó por la vía de la oficina más influyente en Palacio Nacional. La fotografía de hace unos días con Lázaro Cárdenas Batel, Jefe de la Oficina de la Presidencia, funcionó como el filtro institucional definitivo.

Por la derecha: La renuncia de Oscar García Martínez a las filas del panismo mexiquense no puede leerse como un hecho aislado, sino como un síntoma de las tensiones internas que atraviesa el PAN, bajo la gestión de Anuar Azar Figueroa. Las críticas hacia la dirigencia estatal han dejado de ser rumores de pasillo para convertirse en bajas oficiales; recordemos la de Román Cortés, diputado de Atizapán de Zaragoza y podría haber más en semanas próximas.
En una carta dirigida a la dirigencia, García Martínez denunció que la institución ha perdido su esencia humanista para convertirse en un botín repartido entre «cuotas y amigos».
Quien fuera presidente del Comité Directivo Municipal en Ecatepec y candidato a la dirigencia estatal, relató su trayectoria desde 1996, recordando una época donde la dignidad de la persona era el centro de la política.
La carta, con copia para el actual presidente estatal, Anuar Azar Figueroa, García Martínez aseguró que, aunque deja la estructura blanquiazul, mantendrá sus valores humanistas desde la sociedad civil, agradeciendo las oportunidades recibidas pero priorizando su «autorespeto y dignidad» ante lo que llamó un «juego ridículo» de lealtades ciegas.
Ya dijimos que no es la primera salida de gente del PAN por no estar de acuerdo con la política a cargo de Anuar Azar.

Por la izquierda2: Lo había dejado ver Horacio Duarte Olivares, secretario General de Gobierno, pero ahora lo deja en claro Paco Vázquez Rodríguez, presidente de la Junta de Coordinación Política de la LXII Legislatura, quien reconoció que se busca cambiar la fecha de la elección judicial para separarla de los comicios intermedios.
En una entrevista con el Heraldo de México, conglomerado que representa a la poderosa empresa “Grupo Andrade” que posee contratos multimillonarios por arrendamientos de vehículos en diversos gobiernos estatales y la federación, Paco Vázquez reveló que buscarán cambiar la fecha de la renovación del Poder Judicial para el 2027, con el fin de evitar que se complique la elección de legisladores y ayuntamientos locales.
De acuerdo con el legislador morenista, en los comicios pasados se renovaron cerca de 96 cargos, mientras que para la próxima elección se calculan más de 400; un volumen que, desde su punto de vista, resultaría muy complejo de gestionar.
“Hacer la elección judicial y la local el mismo día creo que se podría complicar. El Estado de México está listo, tenemos un instituto fuerte y una institución electoral a la que podríamos apoyar, pero sí se complicaría la participación”, señaló.
Vázquez Rodríguez comentó que están a la espera de la postura del Gobierno Federal. En caso de que no sea posible modificar la fecha de la elección del Poder Judicial, buscarían adelantar el inicio del proceso electoral 2027 al mes de septiembre, en lugar de enero, como se acostumbra en la entidad.
“Creo que la elección del Poder Judicial es uno de los temas fundamentales a tratar en este periodo”, concluyó.
