
Callejón Informativo
Por: José Alam Chávez Jacobo
- Aliados y tiempos legales, los adversarios de la Reforma Electoral
- Mientras gana tiempo Sheinbaum avanza el calendario y se pone en riesgo
- Monreal recuerda que si los días avanzas quedará fuera de las prioridades
- Define Lerma Programa Anual de Obra Pública
- Ve PRI fracaso en estrategia de seguridad por parte del Gobierno
- Reporta Metepec cumplimiento del 100% en la evaluación de armonización contable
La política de Estado se mide en la precisión de sus tiempos y en la solidez de sus mayorías. Tras la reciente reunión en Palacio Nacional para definir la ruta de la Reforma Electoral, ha quedado al descubierto que la cohesión del bloque oficialista atraviesa su momento más pragmático y, por ende, más vulnerable.
La iniciativa, que se perfila como el eje de la agenda legislativa de la presidenta Claudia Sheinbaum, no enfrenta hoy su mayor obstáculo en la oposición, sino en la resistencia interna de sus propios aliados.
Las declaraciones de Ricardo Monreal Ávila, coordinador del Grupo Parlamentario en la LXVI Legislatura, al concluir el encuentro, son reveladoras y establecen una cronología de supervivencia que no admite dilaciones. Al fijar un periodo de reflexión de cinco días —que en mesas técnicas podría extenderse a diez— para que el PVEM y el PT procesen el documento, no solo transparentó la falta de un consenso inmediato, sino que activó una cuenta regresiva fatal.
Monreal fue contundente: febrero es el límite. Si la iniciativa no queda sellada y presentada en los próximos días, el complejo tránsito que exige una reforma constitucional —pasando por ambas cámaras y la ratificación en 17 congresos locales— se volverá logísticamente imposible de cara a los próximos comicios.
Ahora bien, Ricardo Monreal no hace tales precisiones por retórica política, sino por el rigor del Artículo 105 constitucional. Recordemos que cualquier reforma electoral debe estar publicada y vigente al menos 90 días antes de que inicie el proceso electoral.
Si el «espacio de reflexión» de los aliados se extiende más allá de esta semana, el calendario devorará la posibilidad de que los cambios se apliquen en los comicios de 2027. Sin un acuerdo inmediato, la reforma corre el riesgo de nacer muerta, condenada por la propia ley a ser inaplicable para la próxima cita con las urnas. Claro, a menos que se pretenda reformar también este último precepto.
Este escenario pone bajo la lupa el estilo de mando en el Ejecutivo. La postergación del anuncio formal para este miércoles 25 de febrero sugiere una indecisión estratégica o, en el menor de los casos, una resistencia de los partidos satélites que la Presidenta no ha logrado disolver.
Mientras que Ignacio Mier proyecta una lealtad institucional sin fisuras por parte de Morena, la realidad en las cámaras es distinta. La advertencia de Monreal es, en el fondo, un reconocimiento de que la mayoría calificada es una construcción aritmética frágil que hoy depende de la voluntad de aliados que se saben indispensables.
La postura de Manuel Velasco es el mejor ejemplo de esta tensión silenciosa. Al declarar que solo «algunos» integrantes de su bancada han mostrado interés en la propuesta, el líder del Partido Verde envía un mensaje de autonomía técnica que choca con la urgencia de Palacio.
Los aliados entienden que la reducción de legisladores plurinominales toca su línea de flotación y parecen dispuestos a agotar el «plazo Monreal» para negociar su supervivencia.
Lo que está en juego no es solo el contenido de una ley, sino la autoridad política de la Presidenta. A esto hay que sumar que el jefe político de Velasco, Jorge Emilio González, acudió personalmente el lunes por la noche a la reunión de Palacio Nacional para dejar las cosas en claro. Su irrupción terminó por clarificar el tablero: el PVEM no acudió a escuchar instrucciones, sino a fijar condiciones.
El dilema para la Presidenta es tan técnico como político. Si Sheinbaum no logra someter estas resistencias antes de que expire el ultimátum de Monreal, el mensaje hacia el exterior será demoledor. En la política de las formas, la Presidenta posee la pluma; pero en la realidad de los hechos, los aliados controlan el reloj.
Si el consenso no llega este miércoles, la Reforma Electoral no será la gran victoria del sexenio, sino el primer testimonio de que la mayoría calificada tiene dueños ajenos a la voluntad de la mandataria.
Estemos atentos.
Atajos
Por el centro: El presidente Municipal de Lerma, Miguel Angel Ramírez Ponce, encabezó la Sesión Ordinaria de Cabildo donde se aprobaron los instrumentos financieros y operativos que regirán el destino del municipio durante el año 2026.
Durante la sesión, el cuerpo colegiado dio luz verde al Programa Anual de Obra Pública y al Presupuesto de Ingresos y Egresos, cumpliendo con los lineamientos establecidos en la Constitución Política del Estado Libre y Soberano de México y la Ley Orgánica Municipal.
El alcalde subrayó que estos resultados son producto de una «correcta administración de las finanzas públicas», permitiendo que Lerma mantenga un ritmo de crecimiento constante en sus 8 regiones.
Ramírez Ponce destacó el clima de colaboración dentro del Cabildo, señalando que la unidad y el trabajo en equipo han sido la clave para transformar los planes en hechos tangibles.

Por la izquierda: La presidenta del Comité Estatal del PRI, Cristina Ruíz Sandoval, dijo en conferencia de prensa que la violencia que se vive en todo el país demuestra el fracaso de una estrategia de seguridad que se agotó hace mucho.
Hizo un llamado urgente a corregir el rumbo y enfrentar con decisión la realidad que golpea todos los días a las familias mexicanas.
“México no solo vive inseguridad, vive bajo la amenaza constante del narcoterrorismo. No podemos seguir normalizando la tragedia ni justificar con discursos la ausencia de resultados”, afirmó.
Ruiz Sandoval señaló que el gobierno federal renunció a su responsabilidad más elemental: garantizar la paz. Reconoció el valor y compromiso de las Fuerzas Armadas, de la SEDENA, la Fuerza Aérea y los elementos de la Guardia Nacional que cumplen su deber pese a no contar con una estrategia sólida que los respalde. “Son ellos quienes enfrentan el riesgo directo que el gobierno ha preferido eludir desde el escritorio”, apuntó.
También subrayó la importancia de la cooperación internacional para combatir el crimen organizado, reconociendo que la propia SEDENA ha destacado la utilidad de la inteligencia compartida con Estados Unidos. “En un país que se desangra, cerrar los ojos no es soberanía, es irresponsabilidad”, añadió.

Por la derecha: El Ayuntamiento de Metepec reportó un cumplimiento del 100% en la evaluación de armonización contable correspondiente al cuarto trimestre de 2025, de acuerdo con los criterios del Consejo Nacional de Armonización Contable (CONAC). Este indicador técnico mide la capacidad de la administración municipal para registrar, informar y publicar sus operaciones financieras bajo los estándares de la Ley General de Contabilidad Gubernamental. El resultado sitúa a la gestión local en un nivel de cumplimiento normativo total en cuanto a la integración de sus estados financieros y el ejercicio del gasto público durante el cierre del año anterior.
Este puntaje técnico permite a la administración de Fernando Flores validar la operatividad de sus sistemas de transparencia administrativa en el arranque de su segundo periodo de gobierno. Al estandarizar la información contable conforme a las reglas federales, el municipio reduce el margen de observaciones por parte de órganos fiscalizadores y facilita el acceso público a la rendición de cuentas. No obstante, el reto para el actual ejercicio fiscal será mantener dicha disciplina técnica frente a las presiones presupuestales derivadas de la crisis hídrica y las demandas de infraestructura urbana en la zona metropolitana del Valle de Toluca.
