
Callejón Informativo
Por: José Alam Chávez Jacobo
- ¿Será bueno o muy mal que PAN cierre puertas a alianza con PRI?
- ¿De verdad se sienten ganadores por separado en Naucalpan, Tlalnepantla, Toluca, Metepec, Cuautitlán Izcalli?
- Sumado a que alcaldes de municipios que se ganaron en alianza, ya están del otro lado
- Esto advierte escenarios complicados
- Eruviel en la elección del o la nueva titular de la Auditoría Superior de la Federación (ASF)
La reciente declaratoria de Jorge Romero Herrera, el flamante dirigente nacional del PAN, de «cerrar la puerta» a una alianza con el PRI, llega en el momento de mayor vulnerabilidad para la oposición en el Estado de México. Pero seamos críticos: el problema no es solo que Romero quiera «recuperar la esencia azul», sino que el bloque que se construyó con tanto pragmático se está desmoronando por dentro.
La alianza ya no solo enfrenta un divorcio de cúpulas, sino una crisis de lealtades en el territorio.
Para entender el colapso, hay que mirar a quienes pusieron la primera piedra. En 2021, la sociedad electoral fue operada por un triunvirato que hoy es inexistente en sus siglas originales: Alejandra del Moral Vela (PRI), Jorge Inzunza Armas (PAN) y Cristian Campuzano Martínez (PRD). El guion dio un giro de 180 grados: hoy, Del Moral —la mujer que personificó la resistencia— despacha bajo la sombra de Morena, incrustada en el gabinete de Claudia Sheinbaum Pardo, donde además luce como la única mexiquense en el entorno del gabinete presidencial.

Por su parte, Campuzano, quien operó la suma del perredismo, hoy encabeza un nuevo proyecto político propio: el partido Podemos, que estará en las urnas en el 2027.
Este «salto» colectivo representa el agotamiento de un modelo que se tensó al máximo en 2023 para imponer candidaturas y que en 2024 sobrevivió como un logro forzado por el interés nacional, más preocupado por las cuotas de poder en la CDMX que por la realidad de las bases mexiquenses.
Es importante precisar que, aunque la alianza se gestó con la ingeniería de 2021, para el proceso de 2023 los rostros en las dirigencias ya eran otros debido a los propios reacomodos internos. Alejandra del Moral dejó la presidencia del PRI para buscar la candidatura al Gobierno del Estado; Cristian Campuzano salió del PRD tras una ríspida crisis interna, y en el PAN se concretó el relevo que llevó a Anuar Azar a la dirigencia estatal.
Así, fueron Eric Sevilla, Agustín Barrera y el propio Azar quienes heredaron y administraron el bloque en su etapa más crítica, dándole continuidad a un modelo que hoy, bajo el mando de Jorge Romero, parece haber llegado a su fecha de caducidad.
El escenario de riesgo para 2027 es doblemente crítico por la distancia emocional y política que muchos alcaldes han tomado del PRI tras ganar bajo sus siglas. Casos como Zinacantepec, Mexicaltzingo y Lerma son emblemáticos. Manuel Vílchis Viveros (Zinacantepec) ya es formalmente Verde Ecologista desde diciembre de 2024; Saray Benítez Espinoza (Mexicaltzingo) se inscribió oficialmente en las filas de Morena este febrero de 2026; y Miguel Ramírez Ponce (Lerma) se mantiene alejado del PRI, aunque sin formalizar otra decisión.
En el bando azul, el argumento para ir solos es Huixquilucan. Ahí, el PAN demostró que puede ganar sin mayor obstáculo, consolidándose como un bastión sólido que no necesitó de la alianza para arrasar. Sin embargo, Huixquilucan es la excepción, no la regla.
Mirar hacia Atizapán de Zaragoza permite ver las grietas del panismo: aunque es una plaza muy azul, las señales de alerta se encienden con la salida del ex diputado Román Cortés hacia morena y la evidente intromisión del dirigente estatal, Anuar Azar Figueroa, quien parece más interesado en pavimentar su propia candidatura a la alcaldía que en cuidar la unidad y los equilibrios del partido.
La efectividad de la unión PAN-PRI tuvo éxitos que hoy quedan como últimos reductos: Atizapán de Zaragoza con Pedro Rodríguez (bajo fuego interno por Anuar Azar); Metepec con Fernando Flores; y la joya solitaria de Huixquilucan con Romina Contreras. Por el lado priista, resisten Coacalco con David Sánchez Isidoro; San Mateo Atenco con Ana Muñiz Neyra; Coatepec Harinas con Toño Díaz y Tejupilco con Rigoberto López.
Si a la decisión de Jorge Romero le sumamos que el PRI está perdiendo a sus cuadros ganadores y el PAN sufre de canibalismo interno, el resultado para 2027 es de pronóstico reservado.
La alianza que llevó a Enrique Vargas del Villar al Senado en 2024 fue el último suspiro de una estrategia centralizada. Hoy, con los artífices fuera de sus partidos y los alcaldes mirando hacia otros horizontes, la ruptura de Romero parece menos un acto de dignidad y más un certificado de defunción para los gobiernos locales.
¿De verdad se sienten ganadores por separado en Naucalpan, Tlalnepantla, Toluca, Metepec, Cuautitlán Izcalli o Almoloya de Juárez? La soberbia suele ser el preludio de la derrota, y no he hablado de los distritos locales que son vitales para la gobernadora Delfina Gómez Álvarez en su ruta hacia la segunda mitad del sexenio, ni de los federales, fundamentales para la consolidación del proyecto de Sheinbaum.
Estemos atentos.
Atajos
Por el centro: El presidente municipal de Coacalco, David Sánchez Isidoro participó en la Sesión Solemne del Consejo Político Nacional del Partido Revolucionario Institucional (PRI), con motivo de la conmemoración del 97 Aniversario de la fundación de este instituto político.
Durante el evento, encabezado por el Presidente del Comité Ejecutivo Nacional (CEN), Alejandro Moreno Cárdenas, el alcalde coacalquense resaltó la relevancia histórica del partido y su evolución hacia los desafíos actuales que enfrenta el país.
Sánchez Isidoro señaló que, bajo la dirigencia nacional actual, el priismo mantiene una estructura unida y firme en su convicción de trabajo en favor de las familias mexicanas. Asimismo, manifestó su respaldo a la ruta de fortalecimiento institucional que el partido ha trazado de cara al futuro.
El también presidente de la FENAM subrayó la importancia de la cohesión interna del equipo político ante los retos del panorama nacional, reafirmando el compromiso de no retroceder en las metas de servicio público y representación ciudadana que emanan del partido.

Por la izquierda: La consolidación de Valle de Bravo como epicentro de la agenda pública estatal es innegable. Tras haber fungido hace apenas unos días como anfitriona de la Asamblea Nacional de la CONATRIB, donde recibió a las y los presidentes de los Tribunales Superiores de Justicia de todo el país, la alcaldesa Michelle Núñez Ponce volvió a abrir las puertas del municipio este jueves para la reunión regional del DIFEM. Este encadenamiento de eventos de alto perfil no solo ratifica la capacidad logística de su administración, sino que posiciona a la alcaldesa como una figura de interlocución sólida y confiable dentro del proyecto de la gobernadora Delfina Gómez Álvarez, logrando que el «Pueblo Mágico» trascienda lo turístico para instalarse en la relevancia política y judicial de la entidad.

Por la izquierda2: El hecho de que la rectora de la UAEMéx, Paty Zarza Delgado, haya elegido el Plantel “Texcoco” para rendir otro ejercicio del Primer Informe Anual de Actividades no es un dato menor ni casual. Al llevar la rendición de cuentas al corazón y cuna del grupo político en el poder en el Estado de México, la Rectora envía un mensaje de sintonía institucional y descentralización sin precedentes. Más allá de los avances en gratuidad y la reducción de costos, el simbolismo de informar en territorio texcocano, luego de que ya lo hizo en el Aula Magna de Rectoría, y en Axapusco, confirma que la máxima casa de estudios busca caminar de la mano con la nueva realidad política mexiquense, priorizando la zona oriente y el sentido social de la educación.

Por la izquierda3: El ex gobernador mexiquense y hoy diputado federal del PVEM, Eruviel Ávila Villegas, envió esta semana una señal de cortesía política que no pasó desapercibida en San Lázaro. Al reconocer públicamente el «dinamismo y apertura» de Javier Herrera Borunda (hijo del exgobernador veracruzano Fidel Herrera) en la conducción del proceso para elegir al nuevo titular de la Auditoría Superior de la Federación (ASF), Eruviel no solo valida la metodología de las entrevistas, sino que reafirma su peso dentro de la Comisión de Vigilancia. El mensaje es claro: en los temas de fiscalización y rendición de cuentas del país, el ecatepense está en la mesa de las decisiones importantes, tejiendo fino con los liderazgos del Partido Verde que hoy llevan el timón de ese proceso clave.
