Callejón Informativo
Por: José Alam Chávez Jacobo
– Peña regresa al PRI a la Presidencia de la República
– AMLO se acredita como segundo lugar de la contienda
– Nada despreciables los resultados de la izquierda. Mal por el PAN
– Mancera, el efecto a analizar
– PRI conserva sus bastiones, pero a punto de perder Neza, Texcoco y Atizapán de Zaragoza
– Fragoso muestra madurez política en Toluca
– Héctor Bautista tendrá dos posiciones vitales en el esquema de poder
A pesar de las vicisitudes del proceso electoral, el mexiquense Enrique Peña Nieto tuvo la capacidad para mantenerse arriba en las preferencias y marcar el retorno del PRI a la Presidencia de la República, mientras que Acción Nacional acredita con hechos que desde hace varios años perdió el rumbo que lo situó como un partido en el cual la sociedad fincó sus esperanzas, en tanto la izquierda tendrá que analizar lo conseguido en su justa dimensión, pues en el fondo no resultan nada despreciables sus números.
No hay que olvidar que en los meses previos al inicio formal de la puja presidencial, pocos le apostaron a que Andrés Manuel López Obrador remontaría en las preferencias que lo colocaban en tercer lugar, cifras que incluso algunos analistas calificaron como un mal presagio para la izquierda. Al final el tabasqueño se coloca en segundo lugar de la contienda, dejando al partido en el poder en tercera fuerza, pero permite un inmejorable crecimiento de la izquierda en diversas entidades.
Y eso no es todo. La izquierda augura otro efecto a analizar en los siguientes años: Miguel Ángel Mancera, el futuro Jefe de Gobierno del Distrito Federal, que se encamina a ganar la elección con cerca de 40 puntos de diferencia, fuerza suficiente para ser considerado como la próxima figura del PRD en la capital.
Obviamente el triunfo de Peña Nieto se anotará como el elemento central de análisis tras la jornada electoral, tanto por lo que significa para el priísmo mexiquense y los seguidores del Grupo Atlacomulco, como por el simple hecho de acreditarse un triunfo estimado en más de cinco puntos de diferencia, cifras dignas de reconocer para un candidato presidencial, dadas las diferencias con que se ha ganado en la vida democrática reciente del país.
Peña Nieto supo resistir, a su manera, las constantes críticas por parte de la oposición, pero sobre todo acreditó que era más fuerte su posicionamiento mediático que fenómenos como el llamado “#YoSoy132” que por momentos pareció colocarse como punta de lanza para revertir la marcada diferencia entre este personaje y López Obrador.
Sin embargo como decíamos al inicio de este espacio, la izquierda representada en AMLO logró muy buenos resultados, pues ayuda a generar ciertos efectos regionales como en el caso de Jalisco, en que PAN cae al tercer lugar o Tabasco y Morelos, donde las últimas mediciones colocaban al PRD en ruta de competencia.
Es cierto que el resultado deja sabor a derrota en casi la totalidad de los seguidores de López Obrador, sobre todo en los que se identificaron con su proyecto sin ser dueños de alguna cuota en los partidos de izquierda, pero la tarea para el país sigue adelante porque el regreso del PRI a Los Pinos es por seis años; dependerá ahora de los resultados mantenerse en el poder, pues está claro que hay un sector importante de la sociedad que entiende la importancia de su voto y por tanto no estará dispuesto a empoderar a los partidos sin obtener resultados a cambio.
Los saldos de la elección están claros y a la vista. Los números de AMLO en la elección presidencial quizá no se empatan con lo conseguido en cientos de municipios y distritos, pero ahí está confirmado que los liderazgos estatales no hicieron una tarea efectiva, descuidaron sus zonas de dominio, apostándole a que el efecto nacional borraría tanto los pleitos internos, como la cooptación de que son objetos los dueños de los cuadros locales.
Caso contrario del DF, donde superada la confrontación por las candidaturas locales, tanto los liderazgos sociales como los burocráticos y representativos se empataron en una misma lógica, que simplemente conjunto la fórmula del candidato ideal que animó desde un principio Mancera.
El próximo Jefe de Gobierno Capitalino tendrá que acreditarse ahora como la punta de lanza de la izquierda en el centro del país, donde los titulares de las entidades vecinas no han podido generar hasta el momento un perfil sobresaliente, ni protagónico, acorde a las condiciones socio-políticas, como las que vivió Peña, quien desde su triunfo como Gobernador se encaminó a Los Pinos.
Atajos
Por el centro: El PRI conservará sus principales bastiones en el Estado de México. Se impuso la lógica de que el Gobernador no podría perder Ecatepec, mientras que en Nezahualcóyotl continuo cerrada la elección en el PREP hasta el cierre de edición; en Atizapán de Zaragoza iba a la cabeza el PAN con cinco mil votos arriba del PRI, mientras que en Tlalnepantla se la llevó sin problemas Pablo Basáñez García, del PRI, mismo caso de Naucalpan, donde se perfila al triunfo David Sánchez Guevara. En Lerma un gran fracaso de la izquierda con Sergio Rojas, quien simplemente no existió como candidato. En Texcoco se anotará como un duro revés a Manuel Cadena Morales si se confirma el triunfo de la izquierda. El Valle de Toluca sin mayor problema lo retiene el tricolor.
Por la derecha: Mónica Fragoso Maldonado, la candidata del PAN a la Presidencia Municipal de Toluca, mostró la fortaleza que le caracteriza y madurez política, al reconocer públicamente que los votos no le favorecieron en la contienda. Mal por las dirigencias de su partido que prácticamente la dejaron sola en su apuesta por la capital mexiquense, por lo que la derrota debe ser compartida con la cúpula panista, que en ningún acto la acompañó.
Por la izquierda: De confirmarse el triunfo de la izquierda en Nezahualcóyotl como lo advertían las cifras del PREP al cierre de edición, la corriente que lidera Héctor Bautista López, llamada Movimiento Vida Digna, estará de regreso para reagruparse pues tendrían el Ayuntamiento como su centro de operación política y además no habrá mayor problema para que el actual Senador se quede con la coordinación del Grupo Parlamentario del PRD en el Congreso, dos posiciones importantes para lo que viene.