Callejón Informativo
Por: José Alam Chávez Jacobo
– Están dadas las condiciones para que el PAN legitime regreso del PRI a “Los Pinos”
– La izquierda retoma la postura de cada elección presidencial
– Opta por la “resistencia civil” dejando de lado medidas contundentes
– No dará PAN saltos al vacío, deberá retomar su disposición al consenso con el PRI
– Responde PGJEM de forma rápida a instrucciones del Gobernador
– Alista GPPAN agenda legislativa para último periodo de sesiones
– Mucho poder en manos de ADN. ¿Qué dirá Nueva Izquierda?
– Martha Hilda y Mario Montiel se dejan ver en conocido Restaurante
Las condiciones están dadas para que sea la derecha quien retorne el favor al PRI, a efecto de que el cambio de poderes en México se de sin mayores sobresaltos, tal como ocurrió en el 2006 cuando de forma “discreta” el Revolucionario Institucional fue el único partido que simplemente dejó pasar a Felipe Calderón Hinojosa a la toma del poder presidencial, como ocurrirá en diciembre próximo.
Y es que los partidos de izquierda nuevamente asumen la estrategia que han adoptado desde 1988, poniendo en duda la legitimidad del candidato presidencial triunfante, para luego adoptar medidas enroladas en la denominación de “resistencia civil”, porque tampoco se han atrevido a asumir acciones contundentes pero que al final de cuentas pondrían en riesgo la estabilidad del país.
Desde 1988 Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano, entonces candidato del Frente Democrático Nacional, asumió posturas contrarias al golpe de estado que animaban los sectores más radicales, pues en contraparte apostó por la “resistencia civil” y la denuncia de la “caída del sistema”, así como del “fraude electoral”, argumentos que no pudieron impedir que Carlos Salinas de Gortari asumiera la primera magistratura del país.
En 1994 la sociedad entera reclamaba justicia pero a la vez se mostró condescendiente con el tricolor, pues el crimen del candidato presidencial Luis Donaldo Colosio Murrieta, rompió el equilibrio de la contienda y prácticamente todos avalaron el ascenso del tecnócrata Ernesto Zedillo Ponce de León, que prometía evitar una desestabilización mayor de la economía ante los sucesos de la época.
Ya en el proceso electoral del año 2000 se marca un antes y un después en el régimen presidencialista, pues la izquierda nada tuvo que hacer para detener el paso de la alternancia protagonizada por Vicente Fox Quezada, quien abanderó a una serie de actores relevantes de la vida política, social, cultural y por supuesto usando las siglas del PAN, que se había colocado como el partido favorito para las negociaciones con el oficialismo.
Fox se enfrentó sin problemas a la historia negra del Revolucionario Institucional, así como a un Cárdenas severamente desgastado, que contendió en un mal momento para su propia causa, si acaso fue clave para evitar que los números hicieran la ecuación perfecta para que se mantuviera el PRI en “Los Pinos” con Francisco Labastida Ochoa, triunfante de un proceso interno desaseado, aunque ciertos sectores han animado en diversos estudios que la transición estaba pactada en México desde 1988.
La elección del 2006 marcó un crecimiento notable de los partidos de izquierda, con el ex priísta Andrés Manuel López Obrador, quien en la práctica ha sido el candidato de esta corriente ideológica –en lo escrito- que más cerca ha estado de ganar una presidencial, sin embargo los poderes fácticos y políticos se unieron para impedir que su liderazgo se impusiera en las urnas.
Prácticamente López Obrador perdió por no hacer ciertas alianzas y asumir un discurso no propicio para la época, pues de lo contrario nadie habría impedido que ganara la elección. Como todos sabemos, la diferencia con que ganó Calderón fue de 0.56 por ciento, una cifra inédita, pero nuevamente la izquierda midió sus acciones y apostó por la “resistencia civil” y el uso de las instituciones, para buscar revertir lo que en las formas estaba dicho.
Tal como se vislumbra ahora, los partidos de izquierda advirtieron que no dejarían a Felipe Calderón asumir el cargo de Presidente de la República, incluso trataron de impedir su ingreso a San Lázaro, mientras que el PRI legitimó la permanencia del PAN, porque así convenía a los intereses del país y los propios.
Incluso una de las razones por las que el tricolor no avaló las grandes reformas legislativas propuestas por el PAN, fue precisamente que el priísmo no encontró en las acciones de “Los Pinos” una señal de agradecimiento por lo asumido en la transición.
Sin embargo el PRI cobrará la factura pendiente en el mejor momento para la vida política de dicho instituto político, ya que el PAN ha legitimado en las formas el triunfo de Enrique Peña Nieto, asumiendo una postura contraria a la de la izquierda, que incluso pidió el respaldo del partido en el gobierno, el cual fue negado en el discurso pero también en la práctica.
Hasta el momento Gustavo Madero, el dirigente nacional del PAN, ha dicho que valoran si asisten o no a la toma de protesta del mexiquense Enrique Peña, aunque saben que deben hacerlo, porque ambos partidos han sido los principales protagonistas del acomodo de espacios en el país a partir de 1988.
Los antiguos liderazgos de PAN y PRI entienden a la perfección que los acuerdos de las épocas pasadas han sido suficientes para garantizar la estabilidad del país, además de que han sentado las bases para lograr un equilibrio de poderes desde lo regional, por eso el panismo no puede actuar saltando al vacío, está obligado a asumir la tarea que le corresponde y de plano legitimar el regreso del tricolor a la Presidencia de la República, que ellos mismos permitieron.
En tanto los ciudadanos nuevamente tendrán que conformarse con los saldos de la democracia que nosotros mismos hemos propiciado, porque una gran mayoría se sigue perdiendo el derecho de elegir a sus gobernantes acudiendo a las urnas y otro tanto por no saber distinguir entre la nostalgia del pasado y lo que realmente el país requiere.
Atajos
Por el centro: Fiel a su estilo, el procurador general de Justicia mexiquense, Alfredo Castillo Cervantes, transita hacia la resolución del tema de Chalco, donde un grupo de malhechores asaltaron y abusaron de jóvenes en un campamento, sin embargo es claro que actúa rápido en función de que se trata de un asunto de impacto mediático nacional, por el cual tiene la encomienda del Gobernador Eruviel Ávila Villegas, de mostrar el poder de las instituciones. La verdad hay otro tanto de temas pendientes, sin resolverse, unos con tintes políticos y otros donde las víctimas sufren del anonimato y nadie mete las manos por ellas. Sin lugar a dudas el procurador mexiquense responderá para atajar el asunto, a fin de responder de manera efectiva a la instrucción de su jefe, el Gobernador, mientras que el pueblo sigue clamando justicia en cientos de averiguaciones previas pendientes.
Por la derecha: El Grupo Parlamentario del PAN definirá en las próximas horas la agenda legislativa para el último periodo ordinario de sesiones, donde se espera retomar algunos asuntos pendientes, sin embargo esta es una buena oportunidad para que el jefe de la bancada, Jorge Inzunza Armas, muestre su propia experiencia legislativa y la capacidad de consensos que le caracteriza, pues prácticamente es la despedida de la LVII Legislatura Local, por lo que deberá aprovechar la oportunidad para salir fortalecido.
Por la izquierda: El Senador Héctor Bautista López salió muy fortalecido en esta elección, pues además de conseguir la alcaldía de Nezahualcóyotl, se perfila como el próximo coordinador del Grupo Parlamentario del PRD en el Congreso Local, donde tendría mucho margen de maniobra, en virtud de que su corriente (ADN) contaría con la dirigencia estatal, un ayuntamiento poderoso económicamente y la titularidad de la bancada. Aunque es demasiado poder, es suficiente para reagruparse de cara a los próximos tres años, sin embargo habría que ver qué dice Nueva Izquierda.
Por el centro2: La Presidenta Municipal electa de Toluca, Martha Hilda González Calderón se dejó ver ayer en conocido Restaurante de Paseo Colón con el actual regidor independiente Mario Montiel Castañeda, a quienes observaron detenidamente los comensales, pues en plenas vacaciones se observaron muy analíticos, a cinco meses de la transición. No se puede perder de vista que Mario Montiel es un personaje conocido en la capital, que ha sabido mantenerse en espacios inmejorables en el Ayuntamiento, desde el año 2000, por lo que seguramente tiene un diagnóstico preciso de los problemas y programas más efectivos en la comuna, por lo que quizá González Calderón reconoce ese valor agregado. Montiel estuvo en Gobernación en el 2000, posteriormente fue coordinador del Cabildo azul de 2003 a 2006, mientras que con Juan Rodolfo Sánchez Gómez fue secretario particular en Presidencia y ahora funge como regidor. Algo debe haber aprendido en 12 años de gobiernos locales.