Callejón Informativo
Por: José Alam Chávez Jacobo
– Es cierto que Sue Ellen Bernal logró votación mayúscula pero es triunfo de su padre
– Fue Eduardo Bernal quien opero esa candidatura
– Mostró control y capacidad política por encima de otros actores
– En algún sector del PRI reconsideran su valor
– Apuntan a Germán Olivares para reelección en el PAN
– Algún sector mide a Anuar Azar para la justa panista
– Al final, David Castañeda confirma problemas con nómina de Atizapán
– Preparan a Mancera para ser eje central de la izquierda en centro del país
Es cierto que varios actores políticos de relevancia han destacado que el Distrito Federal 28, correspondiente a Zumpango, fue el que más votos aportó en el contexto nacional a la candidatura de Enrique Peña Nieto, pero no puede perderse de vista que el verdadero operador de esa candidatura fue Eduardo Guadalupe Bernal Martínez, en otro momento considerado como un personaje externo al grupo que gobernó la entidad en anteriores sexenios.
Bernal Martínez fue considerado por algún ex gobernador como un personaje priísta con cercanía a otros grupos del PRI nacional, que luchaban por posiciones nacionales similares, sin embargo ahora a través de su hija Sue Ellen Bernal Bolnik, muestra su capacidad de operación política, al reunir 113 mil 171 votos a la causa Peñista, además de ganar su distrito con 112 mil 712 sufragios.
Las cifras anteriores han sido presumidas en diferentes análisis, pero pocos aceptan que en todo caso la estrella sobre la frente la lleva Eduardo Bernal, actual representante del PRI ante el Instituto Electoral del Estado de México, quien ha vivido claroscuros en la política mexiquense.
Por ejemplo en el 2003, cuando se desempeñaba como subsecretario de Organización del CEN del PRI, fue uno de los principales críticos del entonces dirigente estatal, Isidro Pastor Medrano, a quien acusó de perder los comicios locales, pues mientras que el llamado “comandante” presumía haber logrado triunfos históricos, en las formas perdió bastiones importantes, además de que los votos conseguidos no ameritaban ningún festejo.
Incluso el gobierno de Arturo Montiel Rojas no lo tenía considerado entre sus políticos favoritos, prueba de ello es que por esa época se le revivió algún tema derivado de su paso como alcalde de Tecámac, que incluso lo llevó por unas horas a pisar la cárcel.
Años más tarde, Eduardo Bernal coordinó la campaña de Jorge Hank Rhon en la justa por la Gubernatura de Baja California, la cual perdió frente al PAN, pese a ello regresó al Estado de México, donde poco a poco fue retomando un papel de mediano perfil, respecto de las posiciones a las que aspiraba, como la precandidatura a Gobernador o incluso la dirigencia de su partido.
En los comicios locales pasados le fue concedida la candidatura a Diputado Federal por el Distrito 28 a su hija Sue Ellen Bernal, quien era regidora del Ayuntamiento de Zumpango, por lo que de inmediato en la práctica se consolidó como un coordinador de campaña dispuesto a demostrar su hegemonía en aquella región, donde el PAN gobernaba esa alcaldía y donde perdió una elección frente a Octavio Germán Olivares.
La joven priísta logró el segundo lugar en la República, con mayor votación en un distrito, solo por debajo del diputado electo priista Pedro Pablo Treviño Villarreal, que compitió por el distrito federal número 12 con cabecera en Cadereyta Jiménez, municipio de Nuevo León, quien sumó 126 mil 069 votos.
Los reales analistas del entorno de poder en el estado de México y sobre todo los incrustados en el equipo de Enrique Peña Nieto, no tendrán ahora ninguna duda de la capacidad de operación de Eduardo Bernal, justo en un momento en el que diversos priístas coinciden en que a la dirigencia estatal le hace falta otro tipo de personajes, ya que Raúl Domínguez Rex no ha podido acreditarse como un gran líder.
Incluso en un momento inmejorable para su partido, Rex no pudo evitar que partidos de oposición retornaran a sus bastiones políticos, a pesar de que en la operación recibió todo el respaldo de la estructura “Somos” que obviamente no fue diseñada en las oficinas de avenida José López Portillo, de la ciudad de Toluca.
Atajos
Por la derecha: De cara a la renovación de la dirigencia estatal del PAN queda claro que el actual líder, Octavio Germán Olivares, busca generar algún acuerdo que le permita ir por la reelección, en donde encontrará mucho rechazo por parte de sus correligionarios, sobre todo de quienes tuvieron que ver con las campañas pasadas, ya sea como candidatos o miembros de los respectivos equipos, quienes acusan que simplemente los dejó solos el CDE. También algún personaje del Grupo Tlalnepantla ha comenzado a medir qué tanta simpatía pudiera generar Anuar Azar Figueroa, quien simplemente carece de respaldo propio, aunado a que su imagen poco sensible y ególatra no le permitiría ni siquiera entrar en una terna, y eso lo deberá tomar en cuenta su jefe político, Ulises Ramírez Núñez, quien por otro lado les da cuerda a sus principales operadores, los Oscares. ¡Cuidado con algún caballo negro que ya comienza a vislumbrarse en los escenarios próximos!
Por el centro: Todo parece indicar que el alcalde de Atizapán de Zaragoza, David Castañeda, está decidido a demostrar que las sospechas de importantes sectores del PRI son reales, en el sentido de que habría operado en contra de su partido en los comicios locales. Y es que durante toda la campaña fue acusado de retener la nómina de los trabajadores con el fin de afectar la imagen del partido en el gobierno, lo que se comprueba en virtud de que hace unos días fue aprobado por el Cabildo la contratación de una línea de crédito para poder afrontar diversos pendientes en el rubro de servicios personales. Ojalá y más adelante no deje entrever que con sus omisiones también permitió otros temas que allanaron el camino al PAN, toda vez que eso agravaría la imagen que de sí se tiene en los círculos del verdadero poder político de esta entidad.
Por la izquierda: Desde ahora en algunas corrientes identificadas con la izquierda apuestan a que Miguel Ángel Mancera, el próximo Jefe de Gobierno Capitalino, tendrá respaldo de las empresas televisoras, así como de diversos grupos empresariales fuertes, que le permitirán consolidarse como un gobernante clave en el centro del país, capaz de generar liderazgo y una agenda importante para sus homólogos de las entidades vecinas, lo que debe ser analizado por las contrapartes del PRI, que no pueden desatender esta realidad.